|
|
| Chema e Isabel |
Muchos son los criadores y montadores de Léon. Pero pocos los que gozan
del reconocimiento y prestigio de los más exigentes pescadores. Chema
e Isabel son un encantador matrimonio que viven por y para los gallos.
Su total dedicación, su minucioso trabajo, su buen hacer y su gran
experiencia tienen como fruto unas de los mejores y más puras razas
de gallos leoneses. Uno se puede pasar horas contemplando la belleza
de los mazos de plumas que Chema y su mujer nos enseñarán en su casa.
Por otra parte, las ahogadas que artesanalmente montan Chema e Isabel
recogen toda la sabiduría que los mayores han transmitido de generación
en generación. Esos inalterables montajes se han mantenido efectivos
a lo largo de los años. Las sedas utilizadas siguen siendo las escasas
"Guttermann", y algunas de las numeraciones de color son realmente
difíciles de conseguir. Si a esto le unimos las excelentes plumas
de su gallinero el resultado es inmejorable.
A los 14 años Chema dejó de estudiar. El río le proporcionó
una forma de ganar dinero: se dedicó a pescar para vender
las truchas a los restaurantes de la zona. La gente también
le pedía moscas, pero como le costaba tanto hacerlas y le
salían tan toscas, solo hacía unas pocas para los amigos.
Al casarse, y sin disponer de otros recursos, Isabel y Chema
decidieron hacer moscas ahogadas para venderlas. Con la
ayuda de Isabel la confección de las moscas mejoró
bastante. Isabel elabora el cuerpo y Chema pone la pluma
a la mosca. En la actualidad Chema solo pesca para su
disfrute, practicando habitualmente la pesca sin muerte.
Así describe Chema como comenzó su pasión por la pesca:
"Mi
recuerdo de niñez siempre va ligado al río, desde muy pequeño
ya me llevaba mi padre a pescar con él. Pescaba con una caña
de bambú y ponía muchas moscas. Con 6 o 7 años ya empeze a pescar,
mi padre me mandaba con las vacas y yo me escapaba al río a
pescar. Recuerdo que en aquel tiempo habia muchisimas truchas.
Comenzé a hacer mis moscas a los 12 años, con Juan Esteban,
mi maestro y el mejor pescador a mosca ahogada que he conocido.
Tanto él como los buenos pescadores de la zona (Fernando de
la Vecilla, Felix y Severino de La Candana, Dorino de Sopeña)
influyeron en mí. Todos ellos buenos montadores que basaban
su montaje en las numeraciones de las sedas Guttermann y por
supuesto la pluma de La Candana. Hoy en dia mi montaje sigue
estando basado en muchas de las numeraciones que ellos ya usaban
en aquellos años. Y es curioso, pasan los años y esas mismas
combinaciones son las que mejores resultados dan en todos los
ríos de España."
|
|
| Los clientes |
Cuando llegamos a La Candana no nos pasa desapercibido el
sonido de los gallos. A cualquiera que preguntemos nos
sabrá indicar por la casa de Chema. Al llegar allí no
podremos evitar una sana envidia: un tranquilo hogar en el que
se nota que vive un pescador, los hermosos gallos al lado
de la casa y el maravilloso río Curueño con tan solo cruzar
la calle.
Una vez dentro de la casa, tanto Chema como Isabel harán gala
de su amabilidad y trato amistoso. En una pequeña habitación
decorada con diversos motivos de pesca podremos contemplar
los mazos de plumas y las moscas ahogadas que venimos a
buscar... nos lo llevariamos todo!!
Todo lo dicho hasta ahora no es publicidad gratuita. Prueba
de ello es el reconocimiento nacional que tiene Chema y la
demanda de su presencia en feria y demás eventos relacionados
con la pesca.
Desde hace unos años el Ayuntamiento de La
Vecilla viene organizando una feria de la pluma, donde
todos los criadores y montadores de la comarca
exponen todos sus productos. Gracias a esto se ha
conseguido que haya mas unión entre los artesanos y se
se ha formado una asociacion de criadores.
A nivel personal
Chema ha participado y competido en la Semana Internacional
de la Trucha, en el concurso del Reo en Asturias y otras
competiciones en las que sus moscas le han hecho estar
entre los mejores. Además también ha sido invitado a
numerosos eventos relacionados con la pesca, como los
Encuentros Internacionales del Najerilla, en los que ha
dejado patente su buen hacer como pescador, criador de
gallos y montador de moscas.
|
|
|